°|Licenciada en Comunicación Social |°Periodista ||analialorenzo@gmail.com||

20 octubre 2009

En noviembre...




Dos reportajes, uno sobre los indígenas mexicanos que sobreviven en la ciudad (al igual que todos pero con sus particularidades) y, sobre como el tema del narco ha inundado las producciones culturales mexicanas actuales.

30 septiembre 2009

Los niños perdidos de una secta imperfecta

Entrevista con Sanjuana Martínez

La situación de pobreza y maltrato de la infancia ha colocado a México entre los países menos preocupados por sus niños en el mundo. De acuerdo a investigaciones de organizaciones no gubernamentales, cada año desaparecen de este país alrededor de 45 mil infantes y no hay estrategias oficiales para desmantelar las redes de tratas de menores. El caso de los 25 niños ‘desaparecidos’ de distintos albergues autorizados por el DIF puso en evidencia la falta total de control y protección de los sectores más vulnerables. La investigadora Sanjuana Martínez desmenuza el caso y asegura: “Los niños pobres son un próspero negocio”.

La infancia perdida
Por Analía Lorenzo.

“Imagine la desesperación de unos padres que no encuentran a su hijo (…) Imagine la fuerte conmoción de esos padres cuando descubren que el albergue donde estaban sus niños decidió retenerlos, esconderlos o venderlos.”
Sanjuana Martínez, Se venden niños (Temas de Hoy)

Es curioso como los temas dramáticos que conciernen a sectores muy sensibles del país cuando se dan a conocer parecen “hacer olas” para luego diluirse como si por haber ocupado el tema central de los periodistas centrales hubieran sido resueltos por el arte de la magia de la televisión. Hoy por hoy, ni la prensa ni la clase política parecen recordar a los niños perdidos de Erdely. Puede que sea porque otra tragedia –el incendio de la guardería ABC en Hermosillo– en poco tiempo opacó la de este grupo de niños pobres, de familias pobres, que fueron de alguna manera ‘desaparecidos’ de los albergues en los que supuestamente los estaban protegiendo. Puede que la agenda periodística que mantiene “vivos” los problemas en la conciencia colectiva mexicana se vea atestada de información estrepitosa. Puede que el gobierno del empleo –que resultó ser el gobierno de la guerra– tenga demasiadas preocupaciones como para pedirle explicaciones al empresario Jorge Erdely Graham, supuesto responsable de varios albergues infantiles de los cuales han desaparecido por lo menos 25 niños. Puede que la justicia camine sus pasos lentos hacia la detención de las autoridades de esos albergues. Puede que haya personas como el ex ombusman capitalino Emilio Álvarez Icaza que se comprometa con lo que sucedió (y, con certeza, sigue sucediendo) para intentar algún cambio en la situación. Pero los niños siguen sin aparecer. Esos niños que fueron separados de sus familias para ser protegidos (de la miseria, de agresiones, de inestabilidades en el seno familiar), encontraron en los albergues –autorizados por el DIF– el infierno del rapto, la desintegración de sus lazos fundamentales, el abuso y el miedo.
Es curioso llamarlos desaparecidos o perdidos. Porque la infancia en México acusa que, en muchos casos, ni siquiera han aparecido alguna vez. La falta de registros del DIF de los niños que ingresan a albergues, la falta de registros de nacimientos y ni hablar de la ausencia de censos específicos que den cuenta de esos 21 millones de niños que la OCDE asegura viven en la pobreza en México, dan pie a pensar que nunca han “aparecido” seriamente en las agendas políticas ni mediáticas ni civiles del país.
El DIF carece de un registro nacional de los albergues privados con los que trabaja, y fue el mismo DIF el que entregó en custodia a estos niños y lo hizo a un grupo de instituciones que responden a la Iglesia Cristiana Restaurada, fundada por el empresario Erdely, también conocidos como la secta de “Los Perfectos” y evidentes responsable de las desapariciones.
––¿Cómo comenzó esta investigación?
–El inicio fue en diciembre, con la historia de Brenda, una niña de 12 años que salta desde un tercer piso y que logra escaparse de un albergue y que le cuenta su calvario a una abogada porque su hermano quedó alli, más prudente, más chiquito, de 8 años, no quiso saltar y es uno de los 25 niños que desaparecieron. Su madre acude a las autoridades e interponen una denuncia. A través de una amiga mía me llega la historia y yo empiezo a tirar el hilo de la investigación.
–¿De todo el trabajo realizado qué material o qué testimonio fue especialmente sorprendente?
–Particularmente los testimonios de las madres de los niños desaparecidos son estremecedores, todos ellos. Como madre, como ser humano, como periodista me duele su dolor. Creo que tenemos que ofrecer solidaridad ante este dolor, hay que hacer algo por estos niños desaparecidos porque eso va a mejorar el país en el que nuestros hijos están viviendo, es necesario comprometerse en esta lucha.
–¿Y con qué te encuentras?
–Descubro que en la Casita de Cancún, otro albergue dirigido por la Iglesia Restaurada, habían desaparecido 11 niños en 2005. Luego en febrero o marzo, se sabe lo de la Casita del Sur, en el Df, donde desaparecen otros 11 niños. Me doy cuenta que existe una red nacional de albergues que no están controlados, que están subvencionados por el Estado y en los cuales el DIF canaliza niños sin darle un seguimiento de su bienestar y protección.
–¿Sólo se ha cerrado el albergue del DF?
–Sí la mayoría sigue funcionando. En Monterrey están cerrados tres, pero dicen que son ocho. En realidad autoridades y ONGs plantean que hay 40 albergues de este tipo en la República, estamos hablando de que puede haber 40 albergues en los cuales potencialmente desaparecen niños. El número de niños desaparecidos puede ser mayor.
–En el DF se logró allanar el albergue y reubicar a los niños… ¿por qué no sucede lo mismo en el resto de los estados, en los albergues ya identificados?
–Porque no existe un Álvarez Icaza en el resto de los Estados. Aquí se pudo hacer por el valor y compromiso social del ombusman capitalino, por la labor aguerrida en defensa del derecho de los niños que realiza Emilio Álvarez Icaza. Se debió a él, a su esfuerzo, a que él cuando acudieron las madres angustiadas fue el único que las escuchó y actuó. Esas madres ya habían ido al DIF, a la Procuradoría capitalina, a la Policía a denunciar que no las dejaban ver a sus hijos….
–¿Cómo fue el operativo en Casitas del Sur en el DF?
–Fue a Casitas y no lo dejaron entrar. Entonces él buscó una orden de cateo. Sacaron a los niños, quedaron en custodia del DIF, y los reubicaron en otros albergues o con sus familias. Hay testimonios de esos niños que dan cuenta del maltrato que recibían, tanto físico como mental y espiritual; del adoctrinamiento religioso; de los encerramientos en cuartos oscuros, de las palizas…
–De acuerdo a los testimonios ¿cómo se supone fue el trato cotidiano que dieron “los perfectos” a los niños?
–Esta secta fundada por Jorge Erdely está convencida que están sacando a los niños del pecado, entonces por ejemplo, no los escolarizaba…los tenía desnutridos, narcotizados, les daban pastillitas para mantenerlos dormidos o tranquilos; hay registro de abusos sexuales –sobre todo en Cancún– ahí dan cuenta de cómo las niñas, de más de 12 años, eran llevadas por las noches y volvían por las mañanas con síntomas de abuso sexual. También hay denuncias de abusos por parte de los cuidadores. Estamos hablando de una red de trata, cuyos fines pueden ser: adopciones ilegales, prostitución, explotación infantil y tráfico de órganos. Los testimonios de Brenda y sus compañeros hablan de que se llevaban menores al hospital y volvían con cicatrices… Como dice Icaza: “se abrió la caja de Pandora”...
–¿Qué niños son llevados a estos albergues?
–Cuando el DIF y la Procuradoría consideran que los padres no son aptos: por pleitos de divorcio o custodia, por desestructuración familiar, por problemas de adicciones o alcohol y, considera que no es un escenario adecuado para el crecimiento del niño, lo retira y se lo entrega a uno de estos albergues subvencionado o subrogados (como los del IMSS). Los subvenciona económicamente y los deja de vigilar. Se olvida de ellos. Entonces el albergue o la secta hacen con ellos lo que quieren. Los padres van y les prohíben ver a sus hijos sin explicaciones. Todos los dirigentes de los albergues están amparados y muchos están fuera del país.
–¿Establece alguna relación con la tragedia de la guardería en Hermosillo?
–Es sintomático. Da cuenta de que en México algo está pasando con la infancia. La desprotección de la infancia es escandalosa, no existe una institución dedicada a la vigilancia de los niños… Está el DIF, pero es de la familia no la infancia. Hoy en día, por como operan las redes de tráfico de menores, se requiere que exista un organismo de vigilancia integral, que se cambie el sistema de subrogación de las guarderías del IMSS, que se modifique la estructura de otorgamiento de custodia a albergues subrogados porque así el Estado desecha su responsabilidad cuando debería dar un seguimiento. El Estado está incumpliendo, particularmente Margarita Zavala de Calderón, ella es el silencio del DIF y el silencio los convierte en cómplices de esta tragedia. Ni una sola palabra por parte del DIF de apoyo, de aliento para las familias de los niños desaparecidos, la indolencia de Margarita Zavala concretamente en este tema es penosa. Cómo se posible que su dependencia esté implicada en esto y no dé ni una declaración, creen que con el silencio, con no mencionarlo la gente se va a olvidar. Lástima que hayan salido de la agenda informativa por Hermosillo pero mientras estos niños no aparezcan, van a seguir siendo noticia. Y es lo mismo porque habla de la connivencia de las autoridades en las redes de corrupción.
–En esta estructura de tráfico de personas qué rol ocupan empresarios y autoridades…
–Según las familias es de complicidad clara. Existe esa sospecha fundamentada en la falta de acción de las autoridades que no detuvieron a nadie en su momento, ni siquiera durante el cateo que se hizo en el DF. Se habla que esta gente de la Iglesia Restaurada tienen un nexo con autoridades o instituciones porque es la única manera que se explica la impunidad.
–Una de las hipótesis es que los niños pueden no estar en México ¿Cómo sacan a los niños del país?
–Se logra sobre la base de falsificación de documentos y, particularmente en este caso es porque los niños son de extracción sumamente pobre, muchos no tienen ni acta de nacimiento, no tienen documentos, no están registrados. No hay un registro nacional de nacimientos, ese es un agujero negro por donde caen estas pequeñas víctimas indefensas, porque los adjudican a parejas de la secta y entonces las autoridades no los encuentran… si es que los están buscando.
–¿Hay investigaciones para ubicar los albergues riesgosos?
–No hay un censo, no están registrados y además están constituidos en una compleja estructura de asociaciones civiles diversas: cada albergue se llama distinto, tienen denominaciones distintas.
–En una parte de su investigación Alejandro López Morton, de Protección al Menor de Nuevo León le dice a usted: “Hay otras casas hogar que nos preocupan más”…
–¿Qué tendrán que ver ahí, no? ¡Qué cochinero! Esa respuesta habla de la falta de control de los DIF de la República, que funcionan como entes autónomos opacos. Cuyo presupuesto nadie audita ni conoce. Lo mismo sirve para dar asistencia a las familias o dar despensas en tiempos electorales, lo mismo sirve para defender a las mujeres maltratadas o ayudar a los ancianos… pero es alarmante, preocupante la realidad del DIF. No hay voluntad.
–¿Se puede hacer una lectura de género en este delito de trata de menores?
–Lo que sí se sabe es que en el mercado negro un niño varón vale más que una niña. Muchas de estas parejas que están dispuestas a comprar a un niño, quieren perpetuar el apellido y deciden por el niño y éste puede alcanzar los 150 mil dólares. Las niñas son más baratas, como en China que se desechan, se abandonan. Aquí en el mercado negro es igual. En este caso hay niñas y niños porque estamos hablando de un grupo que considera que la familia no es apta entonces son niños robados, secuestrados, retenidos ilegalmente sólo porque consideran que los padres no son aptos. También se sabe que para la prostitución infantil, en la Casita de Cancún, eran niñas y que los niños abusados por un cuidador son varones.
–¿La justicia valora el testimonio de un niño?
–Hasta ahorita el sistema que utiliza el Ministerio Público es de re-victimización del menor de edad, de la pequeña víctima. El Ministerio lo revictimiza con sus pruebas, con sus protocolos inadecuados que no respetan los derechos del niño, declaración firmada por México. Les hacen preguntas (cómo te la metió, de qué tamaño la tenía, cómo era) que un niño no sabe y no puede contestar. Hay claramente una revictimización porque no saben tratar a este tipo de víctimas.
–¿Qué pasa con estos niños protegidos por el DIF cuando cumplen la mayoría de edad?
–Normalmente es difícil dar en adopción a un niño grande, usualmente van al entorno pandilleril, que están creciendo en todo México: las bandas de chicos sin futuro… Hay un sistema de alerta de algunas ONGs que están intentando trabajar con ese tema pero hay muchas dificultades y el Estado no muestra interés, ahí directamente el Estado no existe.
–Es extraño el perfil del fundador de ‘los perfectos’, dueño de Kola Loka, con algún historial de denuncias por patentes, teólogo, dueño de albergues… ¿Cómo definiría a Erdely?
–‘Los perfectos’ fue fundado por Jorge Ederly Graham, que es un académico especialista en sectas. Él dice que estudió teología pero es un mentiroso patológico porque primero dijo que él no había fundado nada y ahí están los libros escritos por el Pastor Erdely, están los videos, los audios con los que él evangelizaba a sus discípulos. Él también empieza a denostar a los Legionarios de Cristo y luego dice que es un perseguido por los Legionarios y así consiguió asilo en Canadá, adonde se supone que está. Pero la última entrevista que dio fue en Nueva York. Él se siente señalado por el dedo de Dios y las víctimas dicen que los niños no van a aparecer mientras Jorge Erdely no diga adónde están. Entonces estamos esperando que las autoridades le pregunten. ¿Dónde están los niños perdidos, señor Erdely? Es una pregunta que no tiene respuesta hasta ahora y que las autoridades deben dar pero mantienen un silencio cómplice.

Hoy son tres las personas presas, sujetas a proceso por la desaparición de 14 niños: Elvira Casco Majalca, ex directora de Casitas del Sur; Leticia Arrieta Estrada, una de sus colaboradoras y profesora en esa institución, y Alonso Emmanuel Cuevas, pastor y administrador de la Iglesia cristiana restaurada.

21 septiembre 2009














Algo de lo hecho para GENTE octubre 09. Una entrevista con la cirujana plástica de los famosos y los políticos, la colombiana Jeanet Espinosa. Una entrevista con López Puccio de Les Luthiers en la que por cierto hubo algunos pormenores mayores. Y finalmente, las momias mexicanas y los niños santos... un poco de morbo histórico. Hice otras cosas, como un artículo de viaje, pero como lo escribí pero no viajé (el poder impeditorio de la palabra más performativa que yo conozco: crisis) mejor ni lo muestro, como me dijo el corrector: "anda, termina ya con tu viaje imaginario", es de chiste... digo, es como comentar un platillo, digamos chiles en nogada, mirando una foto, resulta divertido pero dudo sea periodismo gastronómico.

(Debo las fotos del gran Sulaimán del box... por la killer colgué hace un tiempo una de él con Monzón... a ver si las encuentro porque están chidas, la verdá...)